Las tapas forman parte de nuestra identidad. Son esos platos que compartes sin pensar, que te hacen volver y que siempre encajan en cualquier plan. En El Dogo Azul apostamos por las tapas de toda la vida, las que han acompañado a generaciones y siguen manteniendo su encanto: bravas con carácter, ensaladilla casera, puntilla tierna, calamares bien fritos, morro crujiente, esgarraet fresco, gamba al ajillo o tellinas llenas de sabor.
Lo que define nuestras tapas es la simplicidad hecha con cariño. No buscamos complicar las recetas, sino respetarlas. La ensaladilla tiene ese punto cremoso y suave que pide pan; las bravas tienen su toque de pimentón y ajoaceite como manda la tradición; y la puntilla y los calamares llegan a la mesa en su punto justo de fritura.
Para muchos de nuestros clientes, las tapas son el plan perfecto después del trabajo, para acompañar una cerveza fría o para empezar una comida con amigos. Son pequeñas porciones de placer que se disfrutan sin reglas, que invitan a compartir y que hacen que cada visita tenga algo especial.
Si algo tenemos claro en El Dogo Azul es que las tapas buenas no pasan de moda. Y mientras sigan formando parte de nuestra historia, seguirán ocupando un lugar protagonista en nuestra carta.